Sevilla, una razón para viajar

 

 

Anclada en el suroeste de España, se cuenta la histórica ciudad de Sevilla; es la tercera más importante del país Europeo y cuenta con una innumerable variedad de atracciones turísticas que llevarán a descubrir la importancia del legado de las antiguas civilizaciones que poblaron esta tierra llena de bondades que hacen de Sevilla, una razón para vivir.

Su casco histórico es la huella indeleble que dejaron sus antepasados y que hoy en día sigue sorprendiendo a quienes recorren sus calles y visitan los grandiosos monumentos de una arquitectura portentosa e inigualable belleza que la han convertido en un sitio de obligada referencia para quienes desean ser parte de la cultura europea.

Sus cualidades históricas no serían tan atractivas y ello no se conjugara con la amabilidad y calurosa bienvenida que le da sus habitantes a quienes nos privilegian con su visita. Esta argamasa de historia, cultura y su gente es la mayor de sus potencialidades y la han convertido en una ciudad cosmopolita que ofrece también todas las comodidades de la modernidad.

 

 

Monumentos como la Catedral de Sevilla son solo una muestra de la grandiosidad de su arquitectura, por eso es uno de sus patrimonios históricos de la ciudad. Pararse frente a su imponente estructura y contemplar sus muros calados y detalles tanto renacentistas como barrocas es una experiencia única e inolvidables para los turistas.

El Parque María Luisa también es otro atractivo que ha sido declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Jardín histórico. Tiene una extensión de 34 hectáreas llena de una amplia variedad de vegetación que sumergen en la naturaleza y lleva a recorrer sus isletas, fuentes naturales y artificiales, jardines sin que se extrañe el ajetreo de la gran ciudad.

La plaza de Toros de la Maestranza y el Museo Taurino son también del interés del público que llega a esta ciudad en busca de aventura y conocer su historia. Estas estructuras han sido testigo de grandes hazañas, pues la pasión por el toreo y los corridos de toros corre por las venas de los españoles y su cultura desde tiempo inmemorables.

En el ámbito gastronómico, Sevilla también es una ciudad vanguardia. Sus restaurantes y famosos bares de tapas ofrecen una gran variedad de platos y degustaciones de sus comidas más tradicionales, pero también de la internacional. Esta maravillosa comida que ofrecen los grandes chef y cocineros de sitios anclados en los barrios populares complementan un viaje perfecto.

Conocer la historia y cultura de una ciudad es sinónimo de haber tenido una verdadera aventura cuando se viaja. Recorrer las calles y tener contacto con la gente es lo que convierte a los que disfrutan de viajar en un verdadero turista, porque no se trata solo de visitar una ciudad, sino de sentir su gentilicio como propio y recordar su historia como parte de su vida.

Sevilla es una ciudad única, no visitarla sería perderse de sitios que no se encontraran en ninguna otra parte del mundo, aunque es su gente la que llega a hacernos sentir en casa.